Hay muchos caminos, pero para llegar a un destino debe haber un inicio y un desenlace, y para ello es preciso un plan para lograrlo, como mínimo sentar ciertas bases y dejar lo demás a la aventura, al misterio.
Me han dicho que la vida es un juego y es cierto, pero a veces da miedo jugarlo, da miedo andar sus caminos. A veces pasa que da miedo levantarse y no saber como enfrentar lo que depara ese día, los retos, pasa que a veces parece que nada tuviera un sentido, y que tanta lucha se va al vacío.
Da miedo vivir, da miedo morir, da miedo la traición, la mentira, el fracaso, la carencia, el equivocarse, el fallar, da miedo el pasado…el futuro, pero hoy por un momento en mi “meditación” como un flashazo sentí que todo eso ya no importaba, por más esfuerzos que uno haga lo que ya paso no cambiara, por más cruel, por más nefasto que hubiera sido absolutamente nada cambiara, y el futuro…es lo inexistente, lo único cierto es el camino que uno se labra a cada instante, el ser testigo de nuestras sensaciones y emociones, el poder mirar por encima de los escenarios de nuestra vida, el pasar por encima de los eventos que nos pueden causar dolor o tristeza, es como si uno se convirtiera en el director de escena, de una obra, como si uno se sustrajera del escenario, no se trata de huir y no enfrentar esos eventos…solo se trata de no creerse uno el evento mismo, encontrarle un sentido y soltarlo.
Alguna vez aborde el tema de la copa de la vida, y cada vez cobra más sentido esa lección, ¿Cuántas emociones y recuerdos negativos han invadido tantos espacios de nuestra vida, no sólo el pasado sino el presente y el futuro? ¿Cuánto nos hemos perdido de vivir por lamentar lo que no puede cambiar o por guardar sentimientos como el odio y el rencor?
Hoy en silencio, alejada de mis pensamientos, de mis miedos y emociones percibí algo en mi interior que es libre, que sueña, que siente, que aspira….que anhela a vivir, que aspira a disfrutar esta existencia por sobre todo, y entonces es cuando puedo vislumbrar que la que sufre, la que reclama, no es mi esencia, si mi ego, mis yoes, que pude haber cometido mil faltas, pero mi esencia sigue siendo pura, porque no es un cuerpo físico, ni mente, ni pensamientos, es algo más grande que todo esto.
No sé con certeza cuál sea mi destino, pero si puedo apreciar que necesito formarme un camino…un camino libre, limpio, sacudir los costales de emociones que no sirven, cuidar mi cuerpo, cuidar mi mente, hacer un esfuerzo diario por alimentar cada parte de mi ser con calidad, para tener una vida de calidad porque me lo merezco, porque no hay ser humano en esta tierra que no lo merezca y…en el esfuerzo está la clave, estirar el dedo que no se levanta en el cuadro de Miguel Ángel en la Creación del Edén y dejarnos tocar por la divinidad, “sólo por hoy”, es ahora cuando los caminos recorridos empiezan a tomar forma y un sentido, los puntos se unen.
Hay que tener una estrategia de vida, cada quien debería tener una, la mía ahora es ejercitar y alimentar sanamente a mi cuerpo como un regalo a lo físico; alimentar a la mente con material de calidad, como..buena lectura, buen saber, sacar las emociones negativas, que no siempre es fácil pero es un esfuerzo por el amor propio, pero le hace bien al corazón, le hace bien el alivio de soltar el miedo, el rencor, el odio…nada bueno puede salir de ellas, sólo dañan el cuerpo, mente y alma y no es fácil liberarse de esas cadenas pero dando el primer paso todo lo demás fluye; cantar, bailar, escuchar buena música…apreciar el buen arte, orar, meditar como un homenaje al alma.
Parte de vivir la vida plenamente es aceptar gozosos los obsequios de la vida…algo difícil para una arrogante como yo, pero todo lo que llega es porque nos corresponde y si no se acepta es un rechazo a la abundancia del universo, es un llamado a la carencia, de lo que sea, no sólo lo material. Lo mismo cuando llega una experiencia indeseada, hay que aceptar, dejar que transcurra, que pase, y que se vaya, resistirse a esa vivencia es retenerla, afianzarla a uno, de cualquier forma no cambiara eso que paso, entonces lo mejor es tomar esa experiencia en las manos y darle un sentido una forma, que ese dolor, tristeza, decepción, o culpa por mas gruesas que fueran nos ayuden a moldearnos para sacar lo mejor de uno mismo (después de sacar lo que no nos sirve), sólo así vale la pena vivir esa experiencia, si sólo se saca lo peor y ahí nos quedamos, tal vez estaremos condenados a repetir la experiencia hasta aprender…lo que tengamos que aprender porque todo, absolutamente todo pasa por algo, lo comienzo a entender, así como aquello de que toda causa tiene una consecuencia necesaria.
Además confió en la perfección del universo, que todo es exacto, que todo lo vivido era lo correcto, que en realidad no hay errores, ni pecados, sólo aprendizajes constantes, porque si todo ello por grave que fuera nos impulsa a ser mejores y a tener una vida de calidad y con esencia….entonces ha valido la pena, era necesario porque de otra forma no se habría llegado a esa necesidad de estar bien, ya que cuando todo parece estar en orden, cuando ya no hay motivos de lucha ni de esfuerzo, la comodidad llega y con ello la conformidad, a veces he pensado que por esa razón siempre hay fricciones en la vida, para no olvidar lo esencial.
He corroborado algo, que cuando uno se sienta más mal que nunca algo mágico pasa cuando uno sale de sí y se da un poco a los demás, de alguna forma, haciendo algo por alguien sin esperar algo a cambio, sólo por hacerlo, esa fórmula está llena de magia, el vacio comienza a llenarse, el servicio es la forma de recordarnos que no estamos solos, que formamos parte de algo más grande, que no sólo soy yo, si no también tu y nosotros, y ustedes y todos.
Hay que encontrar lo que nos mueva a la vida, lo que nos mueva a vivir…ya estamos aquí, hay que vivir de la mejor de las maneras y sonreír porque siempre habrán motivos para ello, incluso sonreír por los motivos de alegría de otros, la mera intensión de ser feliz atrae a la felicidad misma, no los eventos en sí.
Para que entren cosas nuevas y mejores hay que vaciar el espacio, hacer el primer gran esfuerzo de engancharse a la vida, tomar la punta del hilo y jalar la madeja completa, ir de acuerdo con la corriente del rio de la vida, y vivir lo más dignamente posible siendo uno mismo sin copiar o envidiar a nadie, anhelar ser la mejor versión de uno mismo, descubrirse un poco cada día.
Hoy he decidido vivir sólo por hoy para no sentir el peso de que tengo que vivir infinitamente, he decidido planear una estrategia de vida, sacar lo inservible, vaciarme y volver a empezar llenando mi baúl con mejores cosas; cuando veo el mar y el cielo a lo lejos como se funden, pienso que hay tanta riqueza, tanta abundancia de todo y que sólo es mi necedad la que me aleja de ello y creo que he sido injusta, muy injusta y egoísta conmigo misma todo este tiempo, porque he creído que no me lo merezco, como si fuese mi principal tirana y tal vez sea el momento de empezar a amarme plenamente y sin miedos, y con alegría, cuando por momentos he experimentado esto, siento que lo demás ya no importa, sólo el momento presente.
¿Y tu tienes un estrategia en tu vida?
¿Y tu tienes un estrategia en tu vida?









