¿Qué he extrañado desde que nací? ¿Qué extrañaba desde el seno de mi madre? ¿Qué he extrañado tanto en mis pasados y futuros? Hay momentos en mi vida que al parecer he tenido todo, triunfo, dinero, gente hermosa que me ama, pero aún así hay un vacío, como si nada de lo corpóreo y material fuera suficiente.
En esos momentos esporádicos que he tocado la luz, que he borrado mis pensamientos y me ha seducido el silencio, la calma, cuando he podido observarme, y me he sentido más allá de los huesos es cuando siento que todo ha valido la pena.
He encontrado la burla cuando he hablado del amor y del perdón, sobre todo cuando me he embriagado de este último y he superado ayeres borrascosos, cuando desearía que cada quien se liberara de tantos pesos, cuando quisiera ver un mundo feliz, un mundo de ensueño que parece inalcanzable.
De niña me soñaba montada a media luna, columpiándome, de adolecente igual, y de adulta miro la luna y al cielo que se junta con el mar a la distancia y entonces intuyo que un pedazo de mi toco tierra pero un gran resto se encuentra en otro lado, por eso extraño tanto algo.
También me he dado cuenta que adquirí este cuerpo y esta vida para concluir ciertas enseñanzas , para aprender a ser más fuerte cada día, desde que nací una lucha constante que no cede, antes me ocultaba ahora enfrento, antes guardaba silencio hoy me expreso, antes me costaba entregar un abrazo cálido hoy estoy ansiosa de darlos a la gente que amo, ahora se que no se trata de juzgar sino de amar a cada quien conforme es porque es lo correcto, la misión de mi vida estaba precisamente en mi misma, en lo que yo puedo hacer con mi vida, con mi cuerpo, con mi mente, con mis emociones, con los alcances que puede vislumbrar mi alma porque se que hay una luz inmensa que es el móvil, una luz de luces cuya intensidad quiebra a este cuerpo, mi alma no es ajena a la de los demás, mi alma aspira algo muy grande que no son perlas, no es oro, no es poder, es algo más, yo lo siento dentro de mi. Aunque no puedo describirlo
Aprendí que soy merecedora del manjar de esta existencia, que tengo derecho a todo cuanto existe
A veces con tristeza asimile que hay gente que será obstáculo en la vida y otras que encenderán algo dentro, motivarán cuando uno cae.
Que nunca he querido que mi vida fuera una eterna competencia, sólo quería disfrutar como niña haciendo lo que me gusta, pero hay gente que insiste en demostrar que es la mejor….por mi parte tiene libre el camino porque yo no competiré sólo haré lo mejor que pueda porque eso me hace sentir feliz y lo que recoja es añadidura.
He aprendido que la humildad es la única, la única puerta real para aprender, porque si me planto en algún lado creyendo que todo lo se perderé la esencia del saber, podré llenarme de datos, de información pero nunca de saber, y mucho menos de ese profundo que vale la pena adquirir para vivir con plenitud.
He dejado de hacer cosas en las que descubrí un encanto y me dieron vida, y ha sido como si el alma se durmiera y anhelara pero no pudiera encontrar la fuerza en este mundo, y necesito retomarlas, aunque muchas respuestas las encontré al contacto con el cielo.
La mente confusa no logro lo que mi corazón si pudo, reconectarse poco a poco con el todo.
He compartido al mundo mis sentires, tal vez alguien me de la respuesta que he buscado..
