El cielo intempestivo abrió una grieta
el Supremo extendió su mano firme y omnipotente
tomando sus frutos maduros y tiernos
sonrientes..traviesos
y en ese instante
ante la mirada humana atónita
fue un hurto violento
una cruel y sorpresiva despedida
hasta con tintes de injusto
pero era el momento preciso
Razones elevadas y sabías hubo en ello.
Pareciera que el hoy ausente
se llevo un pedazo de uno mismo
El dolor se siente, se respira
Se avista en las miradas perdidas,
Los alientos desvalidos
Los abrazos que funden
¿será acaso por el indiviso motivo que nos une?
¿qué todos somos uno, y uno es todo?
Fue aclamada su presencia en las alturas
Se requería un ángel puro… atemporal
que desplegara valiente sus alas
una esencia libre, sin prejuicios, soñadora y amorosa
y él era el indicado.
Trompetas celestiales y armoniosas se escuchan a lo lejos
tras los ríos y mares que transitan por los semblantes ahora afligidos
Los motivos que dan vida a esas perlas líquidas
que desmedidas desbordan por los ojos
que purifican consciencias y las transforman
y brindan la pauta para alquimizar ese sentir en perfección
o para hundirse en el pantano del sufrimiento,
la oportunidad está ahí planteada
uno resuelve.
Decidir ser vocero de sus sueños haciéndolos propios,
deleitarse en su alegría y gozo por la vida
esforzarse a cada segundo por volver a esbozar una sonrisa en el rostro
y avasallar esa pena en cada amanecer
afianzándose a la esperanza,
y retomar el desafío por vivir plenamente
sin tristezas indelebles, sin reclamos,
como una forma de tributo al regalo de su existencia.
Valiente sería uno en incitarle a iniciar su recorrido
por el pasaje luminoso y radiante
sin ansiedades sin miedos,
proclamando una oración en su nombre al infinito
y darle el más grato regalo que produce el amar: la libertad
Sin arraigos, sin lamentos, simplemente dejarle volar en la perpetuidad
como ave gloriosa…se lo merece, nos ha dado tanto.
Es cierto que ahora un vacío inmenso se siente por dentro,
porque partió un alma entera no sólo un cuerpo
El cielo se figura más oscuro y sin estrellas,
El sol parece haberse ocultado tras los montes,
Ciernen al aire culpas por omisiones u acciones del pasado o del futuro
Pero en realidad nada de eso importa ahora,
Nada de ello existe,
Tal como fue la experiencia es perfecta,
Todos aprendimos de esto
sólo así fue posible apreciar la belleza de su presencia,
su grandeza en un cándido cuerpo
su alegría, su entusiasmo, el amor en el cual vibraba
y que hace extensivo en la partida, aún se percibe
sólo así unió a varias esencias al mismo sentimiento unísono e indistinto.
¡vaya deleite de elegidos!
Su retirada fue inevitable aunque los sentidos ahora no lo comprendan
y atentos se resistan,
el albor sólo se aprecia desde la negrura sigilosa de las sombras,
y esa fue su gran aportación en esta existencia,
recordarnos la esperanza tras el desaliento,
recordarnos la fe que a veces agoniza en la frialdad de la rutina
de este sueño de vida,
recordarnos con firmeza que sólo somos unos pequeños inmortales
que jugamos inocentes en el paraíso perdido,
trascendiendo toda apariencia,
recordarnos la maestría del amor en la penumbra,
para así apreciar con toda pompa y derroche el esplendor de la luz
en la serenidad y en la calma del silencio del ser.
Noviembre, 2009
1 comentario:
Vuela, vuela, vuela tan lejos como puedas, expande tu luz sobre nosotros, todos nos reencontraremos...no en este cuerpo, pero si en el alma viva..nos reconoceremos y sabremos quienes somos.
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