Damos por sentado tantas cosas, lo ordinario de la vida, el pasar de los días, las celebraciones, los años nuevos, los nacimientos de nuevos miembros en nuestro mundo, hasta las menos ordinarias poca sorpresa llevan, pero para lo que normalmente no estamos preparados es para la llegada de la muerte, cuando es uno quien se queda y parte alguien muy cercano no a nuestro espacio físico, sino a nuestra alma,damos por sentado que siempre estaremos aquí.
Hay quienes nacen viviendo y hay quienes aprenden a vivir en el mundo, yo me considero del segundo grupo. Aprendí a vivir pensando que la muerte era una extraña visita que sólo tocaba la puerta de ajenos a mi vida, pero de unos años a la fecha, la muerte se ha vuelto asidua visitante en mi pequeño universo, viene, recoge y se marcha.
A veces me pregunto desde mi mente humana si las cosas volverán a ser iguales a antes, como cuando sabíamos que compartíamos este mismo mundo todos nuestros amados que ya han partido, ahora cada vez se sienten más vacios. Cada vez que nos reunamos habrá una “ausencia” importante presente, las ausencias ya se sienten.
De alguna forma entiendo que la muerte no es el fin de la vida, sino un cambio de vida, salir de un cuerpo físico para que se transforme en la tierra mientras el alma continua su camino, y se que no es falacia, ni teoría de consuelo barata, siento en mi interior la energía de esas personas como si con ecos intentaran ser escuchados, a veces entran en los sueños, a veces vienen y se despiden antes de la partida.
Creo que cuando tengamos la sensación de hacer algo, hay que hacerlo, cuando una como fuerza extraña nos impulse a decir, hacer o sentir cierta cosa, hay que hacerle caso porque tal vez sea la voz de nuestra alma que nos anticipa, la que ve cosas que la mente y el cuerpo sean incapaces de captar, tal vez sea la única oportunidad de hacer algo que en otro “momento” de la eternidad no será posible, pudiera ser una comunicación entre almas con sus singulares mensajes y que la mente no comprende.
Se que hay muchas cosas que pude haber hecho por mis seres amados que han partido, cosas que no hice por negligente, que nunca llego el momento o que deje pasar la oportunidad. El amor acerca como un imán ¿es que sabes? Nunca estaremos separados en realidad, nuestros corazones seguirán latiendo juntos, en el presente, el futuro no existe, es un embuste!!
Todos tenemos que partir en algún momento, sólo que la mayoría le tememos a la muerte, le tememos a los cambios, pensamos que es el fin de todo, pero entre más pasa el tiempo creo que sólo es el cuerpo físico el que se regresa a la tierra, pero la vida..la vida por si misma no puede morir, la esencia que se deposita en cada quien no puede morir, porque es energía….la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, así que quienes partieron no pueden estar muertos, sólo han cambiado de espacio, de forma.
Mi mente programada y limitada no me permite ver mucho aún, sólo aprecio de mis seres amados que ahora veo que sin importar el tiempo que compartí con ellos me han demostrado que la muerte es el paso necesario para comprender la vida, siendo algo tan irónico, sobre todo cuando uno se acobarda en esta existencia y preferiría partir en varios momentos cuando parece que la lucha no cesa….siendo que la vida, ese instante está ahí presente y perpetuo extendiendo sus manos para acogernos y crecer en ella para después partir como todos.
Lección con lección voy aprendiendo que quiero vivir mi vida lo mejor que sea posible, no anhelo ser perfecta, sería tan aburrido y tan cansado, pero poco a poco entiendo que no se trata de dar gusto a nadie, ni vivir la vida que los demás esperan de uno, ni de acumular triunfos y títulos si tengo el alma vacía, que se trata más bien de florecer con lo que tengo, comprendiendo que cada quien vive su vida de la mejor de las maneras que le es posible y como puede.
Yo no se si la vida volverá a ser igual a antes, espero que no, que más bien sea mejor, porque en la medida que yo esté mejor, podre servir mejor en este mundo, mi tristeza amargara a los demás y a mi misma desde luego, hoy no veo con total claridad el camino de cómo lograrlo, pero si confió en que mi Poder Superior me abrirá esos caminos, me iluminara para que cuando regrese la alegría plena a mi vida pueda volver a sonreír sin sentirme culpable por volver a vivir pese a las ausencias que ahora duelen, porque de pronto pienso que igual y esas almas amadas desde algún punto del universo envían su energía para volver a disfrutar con mayor sabiduría esta existencia, y entonces pienso que sería muy necio negarme a vivir con todo lo que aún queda en este mundo.
Creo que no tiene ningún sentido cuestionar el porque pasaron así las cosas, bien me lo han dicho, si las cosas pudieran haber sido de otro modo lo habrían sido, y me han dicho que a veces las cosas desde aquí no se aprecia la forma, pero que todo es perfecto y que para observarlo debo tener una visión más elevada. Sólo sé que en el más reciente caso, hermanita, para tu evolución tuviste que hacer uso de un medio humano para ello, porque de alguna forma todos somos fines y medios y que fue como debía ser aunque con la mente humana no se entienda, que seguramente desde donde hoy te encuentras amas en una forma muy especial a ese ser que te ayudo a trascender, porque no cualquier alma tiene esa oportunidad, algo muy díficil, porque así como tu viniste a aprender y experimentar y en su momento la vida te presento retos constantes a través de diversos humanos, a quienes tuviste con tu gran amor que perdonar, tolerar y amar, hubo muchas lágrimas que derramaste para ir limpiando tu universo, y aún así infinitas sonrisas nos entregaste, veo ahora que todos somos instrumentos, y que con esto nos has dejado tantas enseñanzas que espero poder asimilar de la mejor de las formas. Ahora veo que no hay víctimas, ni culpables, sólo hay quienes se asumen en ese papel voluntariamente, más bien todos somos primeros actores.
Si estuviéramos más despiertos nuestros sentidos humanos y no humanos, no sólo seriamos capaces de celebrar la vida sino la muerte, porque sería el paso a un nivel de evolución más alto, como cuando alguien se gradúa, aspiro a reconocer el alma de quienes partieron antes que yo y espero me encuentren con mayor dignidad a como me han dejado, espero para ese entonces haber vivido de la mejor de las maneras, con mayor seguridad, alegría, con amor en mis actos y fe en mis sueños, haciendo a un lado lo que no sirve, ni sirvió como el miedo, el odio y el rencor, pero que reconozco como único medio para dar el siguiente paso...EL AMOR.
El dolor es la oportunidad de unirnos, porque abre en forma casi inmediata las puertas del amor, desnuda el alma y si ni con eso se puede..que mas esperamos? ¿Por qué tras un leve despertar volvemos a dormir y a lo mismo de siempre?
IZA
Febrero, 2011
Febrero, 2011

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