Cuando el alma se abre, cuando la duda cesa,
cuando la esperanza nace
Cuando el pasado es pasado,
cuando las lagrimas lloradas se han secado
Cuando las heridas han sanado,
cuando no hay lamentos ni suspiros ahogados de amores inciertos
Cuando una nueva presencia regresa la risa los labios, y la luz a los ojos
Cuando al escuchar su nombre se sienten murmullos al oído
Como si fuesen canticos
Cuando la ilusión de verle, rozar su piel,
sentir sus manos da vida genuina, energía vibrante
El amor germina cuando el alma es libre,
cuando ya no hay sombras que empañen,
cuando uno es capaz de envolverse en la más grande soledad con alegría,
ese es el momento preciso,
uno esta preparado para amar.
Uno esta listo para amar cuando abre su mano y deja SER al otro.
El amor profundo no germina del tumulto de la gente,
No nace de la perfección del otro,
Ni de las palabras huecas,
Ni de un placer corpóreo,
ni de las fantasías creadas sobre el amado, porque es eso,
algo inexistente, el amor es ver sin mascaras,
amar sus tropiezos, sus errores, sus defectos,
sus procesos, sus angustias, sus miedos,
y aún con todo eso decidir lidiar con ello
y aspirar amanecer con esa persona cada día,
a fundirse con el en un solo suspiro, en un solo aliento
…es tratar de llegar a la misma cima, al mismo punto,
mismo punto que es el principio y final de cuanto existe,
a los opuestos de los opuestos, a la oscuridad y luz,
a la tristeza y alegría, a lo amargo y lo dulce,
a la tormenta y la paz, a la gloría y el infierno,
ese punto preciso donde todo se une
y donde todo tuvo, tiene y tendrá sentido.
Iza
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