lunes, 1 de marzo de 2010

¿Discapacidad de espíritu?

Existe la discapacidad física… ¿y la discapacidad de espíritu? Seguramente hemos escuchado los éxitos y demás casos aislados de personas poco “comunes” que pese a sus inconvenientes o discapacidad han destacado en ciertas ramas, incluida la del deporte. Hay un mujer en México que hace poco gano la medalla de oro, en los 100 metros en las olimpiadas de Beijing 2008,  que se llama Perla Bustamante quien carece de una pierna, pero me recordó que el humano es más que el cuerpo. Siempre la vida nos presenta ante un mismo evento dos o más opciones a seguir. Una es estacionarse en los lamentos, conmiserarse de su situación, vivir de la lástima de los demás y de ahí justificarse o bien, continuar y continuar bien, sin rencores, sin revanchas contra la vida, más libres. De hecho tengo un familiar muy cercano que hace ya algunos años en un lamentable accidente estuvo a punto de perder uno de sus pies, y gracias a logro de los médicos se lo lograron injertar aún con cierta perdida de hueso, después de varias intervenciones quirúrgicas siendo esta persona aún un niño, las cosas nunca volvieron a ser iguales, obviamente hubo un daño irreversible, usa un zapato especial, más ahora es un joven con familia, con sueños, con voluntad, con fe, y laboralmente en su momento por su “discapacidad” ha tenido ciertos bloqueos..que creo más bien parten de la mente de los encargados de recursos humanos, que piensan que sólo lo exterior es lo importante, pero aún así hay una voluntad que no cesa y él va avanzando sin complejos. Pues por donde quiera que volteemos podremos ver a gente especial que hace cosas “especiales”. Ahora que veo lo que pasa en México y en el mundo en general, económica, socialmente, emocionalmente, espiritualmente, es un aparente declive insostenible, más creo que no todo esta perdido, estoy convencida más que nunca que no es así, así como tenemos una voluntad individual hay una voluntad colectiva que sienta las bases para las realidad que ahora vivimos, y quiero parafrasear una parte de un libro que estoy releyendo: “Hay quienes dicen que el mundo tiene los días contados. Nuestra ecología está agonizando. Nuestro planeta se encamina hacia un gran desastre geofísico: terremotos; volcanes; quizás incluso un cambio en la inclinación del eje terrestre. Y hay otros que afirman que la conciencia colectiva puede cambiar todo eso; que podemos salvar a la tierra con nuestros pensamientos. Los pensamientos se convierten en acción. Si un número suficiente de personas creen que se debe hacer algo en auxilio del medio ambiente, salvareis a la tierra. Pero debeís apresuraros, pues se ha hecho ya mucho daño y durante mucho tiempo. Y se requerirá un gran cambio de actitud. ¿Quieres decir que, si no lo hacemos, veremos cómo la Tierra es destruida, junto con sus habitantes? Yo he hecho las leyes del universo físico lo bastante claras como para que cualquiera pueda entenderlas. Hay leyes de causa y efecto que ya han aparecido suficientemente clarificadas a vuestros científicos, a vuestros físicos y, a través de ellos, a vuestros lideres mundiales…” (Conversaciones con Dios I) Pues bien, pienso que las cosas pueden mejorar si sostenemos una voluntad colectiva en un mismo sentido...y para eso se requiere una voluntad personal de mejorar y de hecho pienso que es más grave la discapacidad de espíritu que cualquier otra…
IZA
Octubre, 2008

1 comentario:

kardemi=) dijo...

termina siendo mas grave la discapacidad de espiritu no..... y lo peor es q esa es casi imperceptible para los q creemos ser normales......=S